Las hay de alta seguridad, digitales, manuales y de más. Si te estás preguntando qué tipo de cerraduras te convienen en tu hogar, estas tres son un buen comienzo, chécalas.


  • CERRADURAS CILÍNDRICAS

También se les conoce como de perfil europeo. Se llaman cilíndricas por su diseño que, al juntar las de ambos lados de la puerta, forman un cilindro. Se accionan al introducir una llave convencional, misma que levanta las pestañas del cilindro, abriendo y cerrando la puerta con este mecanismo.


  • CERRADURAS EMPOTRADAS

Son las más comunes en las puertas exteriores de los hogares. Como su nombre lo indica están empotradas dentro de la puerta por lo que lo único que queda visible es el resquicio donde se introduce la llave y el mango para abrir o cerrar la puerta.


En estos modelos se puede conseguir una antibumping con sistema de bloqueo que, como lo indica el término, se bloquea cuando se manipula para intentar abrirla sin la llave.


    • CERRADURAS DE SOBREPONER

    Son aquellas que se colocan por encima de la puerta, haciéndolas completamente visibles. También son muy comunes en las puertas exteriores de las viviendas.


    En este caso es importante complementar la cerradura con un  sistema antipalanca para tener mayor seguridad ante posibles intentos de hurto.